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FOTO: Cortesía ALAS/ Emiliano Gatica
 
Los últimos héroes serán los surfistas

   Soy un maniático, lo reconozco, soy un enfermo que día tras día no pela chequearse en Internet el reporte de olas, así me vaya a pudrir por 8 horas frente al computador de la oficina, soñando con la próxima ola que correré, sobre cuales maniobras le meteré y cuando será el próximo gran swell. Sinceramente estoy obsesionado con este deporte tanto como quienes se obsesionan con la hinchada del equipo de futbol, las cervezas del partido de béisbol o la voz en amplitud modulada del narrador de las carreras de caballos; tengo necesidad de ver numeritos, fotos y resultados de quienes considero, son mis héroes del deporte. Memorizo la ubicación de todos los canales deportivos que me ofrece el satélite y hasta me adelanto en la guía para coronar alguna transmisión de cualquier programa dónde aparezca la palabra surf, o al menos, deportes extremos, a sabiendas de que en la mayoría de los casos deberé madrugar y cazar un programa de 30 minutos cuando mucho.

   Aunque no soy adicto al olor del periódico, no vacilo en hojear el cuerpo deportivo de cada diario que este a la vista para ver, si por error del editor, podría encontrar algo referente al surfing nacional; en el mejor de los casos, me encontraría con una pauta publicitaria en donde una tabla acompaña el cuerpo de una chica en bikini, para lo que el surf quedaría como un estilo de vida a vender. Si espero por el noticiero de la TV, me podría quedar dormido, esperando a que se acaben los 14 innings del partido de béisbol, lo cual seguramente será todo el tema central de la sección deportiva del mismo. Si no fuera por las mismas 4 páginas web que estamos sacando a flote a este deporte del olvido mediático en Venezuela, tendría que conformarme con pagar entre Bs 30 y 40 por una de las clásicas revistas que California nos ofrece, con sus verdades y realidades, lejanas y mezquinas a nuestro peo, a nuestra gente, a nuestros logros. Y es que ya se me de memoria lo que hizo Kelly o dejó de hacer Andy en el Dream Tour, realmente necesito saber de ese menorcito que veo cada vez que paso por Los Caracas; quiero abrir el cuerpo deportivo de cualquier diario y encontrarme en cuatro colores una página completa en dónde aparezca Rafael Pereira cargado a hombros por sus panas con sendo titular sobre el campeonato latino que ha ganado; necesito ver en señal abierta a un reportero que me entreviste en vivo, vía satélite, a la selección nacional de surfing llegando desde el exterior para saber sobre sus impresiones sobre cualquier evento internacional al que hayamos asistido como nación.

   Toda esta habladera no trata de más nada que no sea darle el valor que se merece a nuestros atletas del surfing, esos héroes del deporte que se están abriendo camino en Latinoamérica y en el mundo a pasos agigantados, superando la barrera de practicar este deporte en un país que ha prescindido de una organización formal para la disciplina, y en consecuencia carece de programas de financiamiento o entrenamiento adecuados. Se trata de poner en la balanza lo que realmente vale, pues no es lo mismo saber que en un pueblito llamado Anare reside el más joven campeón latino de surfing jamás coronado, o saber que Arango se tiró un peo en un partido en España y por eso merece un doble página; se trata de ética periodística, de no quedarnos vendados y pasar por debajo de la mesa hazañas que nos enorgullecen mucho más que darle cobertura al peinado de Ronaldo.

   Son nuestros héroes locales y sobre ellos y sus problemas hemos tenido el valor de conversar con nuestro amigo y siempre respetado surfista y shaper venezolano, Sr. Pedro Díaz, quién en esta tercera entrega de la Video Revista del surfing venezolano, nos comenta sus impresiones sobre la problemática que rodea el desarrollo del surfing en Venezuela, los obstáculos que deben sortear los atletas nacionales y la visión que deberían adoptar los mismos ante la necesidad de erigir una carrera profesional sobre las olas de la costa norte de Suramérica. En este sentido, somos cada uno de nosotros, cada surfista, cada venezolano que sienta orgullo por lo que hacemos, los encargados de darle la vuelta a la tortilla, exigiendo y velando por la dignificación de nuestros atletas, ante medios de comunicación masiva, entes gubernamentales, empresas privadas y autoridades; no podemos quedarnos dormidos en la orilla y dejar que un deporte tan sano y potencial para nuestra sociedad sea opacado por otras disciplinas basadas en boleterías, cerveza y despilfarro, o por la codicia de quienes no se atreven a llevarlo, cueste lo que cueste, a la altura de lo que se ha logrado por lo menos en Brasil.

   En Venezuela tenemos a Magnum Martínez, Rafael Pereira y Francisco Bellorín, tres campeones latinos en 6 años de historia de ALAS, Justin Mujica, un campeón de la ASP Europa nacido en Margarita; una selección nacional junior que se ha hecho respetar en las arenas del mundo por más de tres años; Pedro Rangel, el surfista local más explosivo de los últimos 20 años, que puso a temblar al mismo Kelly Slater; Sergio Alonso, único bodyboarder venezolano ganador de un campeonato mundial de la IBA, derrotando a leyendas como Mike Stewart, y lo dejamos de este tamaño, porque si nos ponemos a investigar con detalle, no habría espacio en toda esta página para meter tantos resultados gloriosos para la república, más lo que se viene en el futuro. Por lo mínimo, apliquemos radio bemba y gastemos saliva contando sobre todo esto a quienes nos rodean, que algo bueno debería salir. Adelante. Por nuestro deporte, por Venezuela.

   David Herrera

   Editor SANC MEDIA Video Revista.

 

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